Se hizo posible el verso al
filo de la tarde,
brusca tormenta oscura,
desesperanza neutra.
¿Quién sería capaz de aceptar
los alardes
de rayos luminosos subiendo
hacia la escuela?
¡Cuántas veces de niño, alcanzando
la peña,
los rayos y los truenos
despertaron deseos!
Juegos sobre el alambre
alcanzando la puerta
donde se oculta el gozo de los
primeros besos.
Alquimia que protege del
infeliz anhelo,
repiqueteo del agua que
acompaña la espera.
Posibles equilibrios al mirar
hacia el cielo
y descubrir la lluvia que
golpea sin tregua.
La historia de una vida se
repite certera,
los mismos elementos,
ilusiones y anhelos.
Llueva ya o salga el sol antes
de abrir la puerta,
todo conduce al borde de los
sueños postreros.
12 de julio de 2025
Comentarios
Publicar un comentario